http://disney.teensblog.com.ar/9040/test_que_princesa_disney_eres
Eres Bella
Si tus resultados dicen que eres Bella, entonces seguramente eres una chica muy inteligente, a la que le gusta nutrirse de conocimientos. También puedes llegar a ser muy solitaria, introvertida y escéptica. Pero lo bueno de ti es que tienes un muy buen corazón, y nadie llegará a conocerlo si no te muestras más al mundo.
Maldito test.
domingo, 28 de diciembre de 2008
Soy yo y punto
No le busqués la vuelta ... porque no la vas a encontrar.
Siempre voy a detestar matemática (y lo más probable es que me siga yendo mal).
Siempre voy a querer un libro nuevo.
Siempre me va a gustar ver un mensaje nuevo en mi celular.
Siempre me va a costar tirar cosas.
Siempre me va a encantar la lluvia y los días nublados.
Siempre voy a detestar el verano.
Siempre voy a prender la tele (incluso aunque esté estudiando).
Siempre voy a querer revisar cosas.
Siempre me va a gustar comprar CDs.
Siempre voy a escuchar música según mi estado de ánimo.
Siempre pienso que va a pensar la gente aunque no me afecte at all.
Siempre sé que sabés que yo sé...en serio.
Siempre voy a leer (aunque sea una oración de un libro) antes de dormir.
Siempre me preocupan y me preocuparán mis notas.
Siempre voy a ver la misma santa película que me deprime.
Siempre garabateo y dibujo boludeces mientras hablo por teléfono.
Siempre me va a gustar la astrología.
Siempre voy a relacionar a las personas con sus respectivos signos.
Siempre pero siempre.
:)
Siempre voy a detestar matemática (y lo más probable es que me siga yendo mal).
Siempre voy a querer un libro nuevo.
Siempre me va a gustar ver un mensaje nuevo en mi celular.
Siempre me va a costar tirar cosas.
Siempre me va a encantar la lluvia y los días nublados.
Siempre voy a detestar el verano.
Siempre voy a prender la tele (incluso aunque esté estudiando).
Siempre voy a querer revisar cosas.
Siempre me va a gustar comprar CDs.
Siempre voy a escuchar música según mi estado de ánimo.
Siempre pienso que va a pensar la gente aunque no me afecte at all.
Siempre sé que sabés que yo sé...en serio.
Siempre voy a leer (aunque sea una oración de un libro) antes de dormir.
Siempre me preocupan y me preocuparán mis notas.
Siempre voy a ver la misma santa película que me deprime.
Siempre garabateo y dibujo boludeces mientras hablo por teléfono.
Siempre me va a gustar la astrología.
Siempre voy a relacionar a las personas con sus respectivos signos.
Siempre pero siempre.
:)
sábado, 27 de diciembre de 2008
Nunca dicho
Yo empezé este blog porque ...
No sé, sinceramente, qué puede surgir de un estado de neurósis, un sentimiento incierto de no correspondencia, hipotérmia en los dedos y una canción a la que nunca le presté atención, hasta hoy, sonando de fondo, pero aún así ...
Yo empezé este blog porque ...
i ran out of tea, a modo de catársis y en un insoportable intento por reinventarme, ja tomá.
Y de nuevo; bienvenida yo
No sé, sinceramente, qué puede surgir de un estado de neurósis, un sentimiento incierto de no correspondencia, hipotérmia en los dedos y una canción a la que nunca le presté atención, hasta hoy, sonando de fondo, pero aún así ...
Yo empezé este blog porque ...
i ran out of tea, a modo de catársis y en un insoportable intento por reinventarme, ja tomá.
Y de nuevo; bienvenida yo
Llega un punto en que todo se torna completamente ridículo. Nada es bueno, nada es completo. Nada les llena.
Veamos, ¿tan egoísta soy? Aparentemente sí. Entonces voy a ensimismarme más en mi *egoísmo* y a partir de ahora voy a ser un fantasma. Únicamente. No me quieren escuchar, no les interesa, están cansados de la sarta de boludeces que digo: les voy a complacer. No voy a hablar por mi cuenta. Serán respuestas, monósilabos y frases de suma urgencia e imprescindibles. Y todos somos felices.
Suficiente.
sábado, 13 de diciembre de 2008
I fight like a girl
I fight like a girl who refuses to be a victim
I fight like a girl who's tired of being
IGNORED and HUMORED and BEATEN and RAPED
I fight like a girl who's sick
of not being taken seriously
I fight like a girl who's been pushed too far
I fight like a girl who OFFERS and DEMANDS RESPECT
I fight like a girl who has a lifetime of
ANGER and STRENGTH and PRIDE
pent up in her girly body
I fight like a girl who doesn't believe in
FEAR and SUBMISSION
I fight like a girl who knows that
THIS BODY and THIS MIND are mine
I fight like a girl who knows that
YOU ONLY HAVE AS MUCH POWER
AS I GRANT YOU
I fight like a girl who will never allow you
to take more than I offer
I fight like a girl who FIGHTS BACK.
So next time you think you can distract yourself
from your insecurities by victimizing a girl,
THINK AGAIN
She may be ME and
I FIGHT LIKE A GIRL.
I fight like a girl who refuses to be a victim
I fight like a girl who's tired of being
IGNORED and HUMORED and BEATEN and RAPED
I fight like a girl who's sick
of not being taken seriously
I fight like a girl who's been pushed too far
I fight like a girl who OFFERS and DEMANDS RESPECT
I fight like a girl who has a lifetime of
ANGER and STRENGTH and PRIDE
pent up in her girly body
I fight like a girl who doesn't believe in
FEAR and SUBMISSION
I fight like a girl who knows that
THIS BODY and THIS MIND are mine
I fight like a girl who knows that
YOU ONLY HAVE AS MUCH POWER
AS I GRANT YOU
I fight like a girl who will never allow you
to take more than I offer
I fight like a girl who FIGHTS BACK.
So next time you think you can distract yourself
from your insecurities by victimizing a girl,
THINK AGAIN
She may be ME and
I FIGHT LIKE A GIRL.
jueves, 11 de diciembre de 2008
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Luna en Escorpio
¿O distancia y urgencia de deseo?
Resulta que indagando por ahí me encontré con este interesantísimo artículo sobre el tema. Muy valioso:
Luna engorrosa, incómoda, enardece en el astrólogo cierto pudor al hablar de ella frente a los ojos atentos, distantes y a la vez llenos de pasión del poseedor de dicho emplazamiento de la luna.
Se abren como una flor los misterios de Escorpio cuando vencemos el fastidioso tabú y metemos mano sagaz en las profundidades de lo que no es claro pero confuso.
Hablemos del deseo: los análisis clásicos del mismo lo relacionan con la carencia.
Desde Platón a Freud, el deseo siempre ha sido un sinónimo de carencia. Desear es anhelar la falta que dejó lo que ya no está. Desear es la nostalgia de lo que fue, y el enojo por lo que ya no es.
Siempre se desea algo, o bien el deseo toma la forma de algo... o de alguien.
La luna en Escorpio tiene un gran conocimiento sobre la mecánica del deseo, y el conocimiento a veces duele. Sabe... desde lo profundo de su niñez que completud, luego falta, luego deseo, luego pérdida y nostalgia y enojo es un círculo insoluble, eterno y fatal. El acto de “querer”, de desear, pone en marcha algo que sólo la huída puede detener, el corte definitivo, el cierre, desgarrar lo que se pegó a la piel y dejarlo sin mirar atrás.
Pero no se puede vivir sin desear, y la rebelión de la huída tiene límites que no podemos pasar. O tal vez se pueda construir una filosofía de rasgos zen, del vivir no de-lo-que-persigo sino de-lo-que-me-es-dado. “Yo no te lo he pedido, tú me lo has dado. Pues yo estoy libre de las cadenas del deseo y nada necesito.”
En Escorpio aparece el tema de la sexualidad, el lugar donde los cuerpos se funden, los deseos se pierden, se transfieren, se sacian en la apoteosis del orgasmo, para desaparecer al ego y flotar sobre identidades que se olvidan de si mismas por un instante efímero. No son los cuerpos, como en Tauro, sino el peculiar vínculo entre las almas a través del sexo donde Escorpio pone el foco, e incluso la sexualidad que va más allá del lecho es tema en Escorpio.
La fusión de deseos que se pierden, que se trascienden, es en otro nivel la confusión de mis deseos y los tuyos, o bien la interpretación de tus deseos por los míos, y de los míos por los tuyos. El deseo siempre es dualista, dos personas, dos animales, una persona y una cosa, y también compartido: no soy yo que deseo comprarme un I-pod, también él desea que yo lo compre.
Yo deseo algo que también desea ser deseado. Si una de las partes no responde, es anulado el deseo, pero ¿cómo puede una de las dos partes no responder? Si alguien me desea implica que yo deseo ser deseado, y si yo deseo algo implica que ese algo desea ser deseado por mí.
En nuestra inevitable constitución separatista, que asigna al Yo como propietario de sus acciones: ¿cómo cuaja este conocimiento? Quien desea debe ser el propietario del deseo, el responsable del acto de desear. Y el otro, objetivo del deseo, propietario del deseo de ser deseado, responsable por ser deseado.
Y aquí se abren dos caminos inevitables, dependiendo de la posición que tome la Luna en Escorpio: no desear o desear. En cualquiera de los dos casos alguien o algo del entorno encarnará el otro camino. Porque no-desear y desear son la misma cosa. Negar y afirmar algo es siempre entorno a ese algo que por la negativa o la positiva cobra excesiva importancia.
No desear: Soy consciente del sufrimiento que deviene del deseo, y su consecuente apego y posesividad pero sin liberarme del deseo, pues tengo gran conocimiento y percibo cada articulación del mismo en cada relación de lo humano. Así, desarrollo un enorme magnetismo, como el I-pod de más arriba que desea que lo desee sin apegarse a mi como yo a él. Vendrán ofertas, dádivas, regalos, apegos y demandas, no podré decirles que no porque así como yo elijo no desear libremente, el otro es libre de elegir desear con libertad.
Desear: Deseo, deseo, pierdo, siento nostalgia y enojo. Demando y demando, el otro no puede rechazarme porque también es responsable de que yo lo desee, me seduce y no me corresponde. Está jugando conmigo. Exploto en ira cuando algo no me es satisfecho.
En el segundo caso la pérdida no se soporta, en el primero la ausencia de magnetismo me llevará por necesidad a lo segundo.
¿Y que pasa con el dar?
No existe el concepto del dar antes que el de desear, tampoco existe el concepto de recibir antes del de desear. (cosa que en Sagitario, próximo signo, cambiará sustancialmente)
No hay dar por dar, no hay recibir por recibir. Siempre hay un deseo detrás, siempre hay una falta a llenar en toda acción deseante. El deseo siempre está antes: uno no da deseo, más bien uno desea dar. Pero estas cosas no se dicen, no se explicitan, incomodan como el tabú, y son confusas pero clarísimas y de muy constante presencia en la percepción de la Luna en Escorpio.
Yo lo veo pero no lo puedo decir, por lo tanto debo estar atento, no puedo sacarme las dudas, debo estar alerta... Y la sospecha será el rasgo característico de esta Luna.
Siempre hay un deseo detrás de todo, si me desean algo quieren de mi. Y si yo deseo, el otro sabrá que yo quiero algo de él. Debo camuflarme, debo subvertir la forma externa del deseo, tal vez deba dar algo para obtener eso que quiero pero no puedo decir.
El viaje de la Luna en Escorpio por el intrincado camino del deseo y lo humano es largo, difícil, y hasta por momentos doloroso, pero la sabiduría ganada en el transcurso no tiene precio.
Resulta que indagando por ahí me encontré con este interesantísimo artículo sobre el tema. Muy valioso:
Luna engorrosa, incómoda, enardece en el astrólogo cierto pudor al hablar de ella frente a los ojos atentos, distantes y a la vez llenos de pasión del poseedor de dicho emplazamiento de la luna.
Se abren como una flor los misterios de Escorpio cuando vencemos el fastidioso tabú y metemos mano sagaz en las profundidades de lo que no es claro pero confuso.
Hablemos del deseo: los análisis clásicos del mismo lo relacionan con la carencia.
Desde Platón a Freud, el deseo siempre ha sido un sinónimo de carencia. Desear es anhelar la falta que dejó lo que ya no está. Desear es la nostalgia de lo que fue, y el enojo por lo que ya no es.
Siempre se desea algo, o bien el deseo toma la forma de algo... o de alguien.
La luna en Escorpio tiene un gran conocimiento sobre la mecánica del deseo, y el conocimiento a veces duele. Sabe... desde lo profundo de su niñez que completud, luego falta, luego deseo, luego pérdida y nostalgia y enojo es un círculo insoluble, eterno y fatal. El acto de “querer”, de desear, pone en marcha algo que sólo la huída puede detener, el corte definitivo, el cierre, desgarrar lo que se pegó a la piel y dejarlo sin mirar atrás.
Pero no se puede vivir sin desear, y la rebelión de la huída tiene límites que no podemos pasar. O tal vez se pueda construir una filosofía de rasgos zen, del vivir no de-lo-que-persigo sino de-lo-que-me-es-dado. “Yo no te lo he pedido, tú me lo has dado. Pues yo estoy libre de las cadenas del deseo y nada necesito.”
En Escorpio aparece el tema de la sexualidad, el lugar donde los cuerpos se funden, los deseos se pierden, se transfieren, se sacian en la apoteosis del orgasmo, para desaparecer al ego y flotar sobre identidades que se olvidan de si mismas por un instante efímero. No son los cuerpos, como en Tauro, sino el peculiar vínculo entre las almas a través del sexo donde Escorpio pone el foco, e incluso la sexualidad que va más allá del lecho es tema en Escorpio.
La fusión de deseos que se pierden, que se trascienden, es en otro nivel la confusión de mis deseos y los tuyos, o bien la interpretación de tus deseos por los míos, y de los míos por los tuyos. El deseo siempre es dualista, dos personas, dos animales, una persona y una cosa, y también compartido: no soy yo que deseo comprarme un I-pod, también él desea que yo lo compre.
Yo deseo algo que también desea ser deseado. Si una de las partes no responde, es anulado el deseo, pero ¿cómo puede una de las dos partes no responder? Si alguien me desea implica que yo deseo ser deseado, y si yo deseo algo implica que ese algo desea ser deseado por mí.
En nuestra inevitable constitución separatista, que asigna al Yo como propietario de sus acciones: ¿cómo cuaja este conocimiento? Quien desea debe ser el propietario del deseo, el responsable del acto de desear. Y el otro, objetivo del deseo, propietario del deseo de ser deseado, responsable por ser deseado.
Y aquí se abren dos caminos inevitables, dependiendo de la posición que tome la Luna en Escorpio: no desear o desear. En cualquiera de los dos casos alguien o algo del entorno encarnará el otro camino. Porque no-desear y desear son la misma cosa. Negar y afirmar algo es siempre entorno a ese algo que por la negativa o la positiva cobra excesiva importancia.
No desear: Soy consciente del sufrimiento que deviene del deseo, y su consecuente apego y posesividad pero sin liberarme del deseo, pues tengo gran conocimiento y percibo cada articulación del mismo en cada relación de lo humano. Así, desarrollo un enorme magnetismo, como el I-pod de más arriba que desea que lo desee sin apegarse a mi como yo a él. Vendrán ofertas, dádivas, regalos, apegos y demandas, no podré decirles que no porque así como yo elijo no desear libremente, el otro es libre de elegir desear con libertad.
Desear: Deseo, deseo, pierdo, siento nostalgia y enojo. Demando y demando, el otro no puede rechazarme porque también es responsable de que yo lo desee, me seduce y no me corresponde. Está jugando conmigo. Exploto en ira cuando algo no me es satisfecho.
En el segundo caso la pérdida no se soporta, en el primero la ausencia de magnetismo me llevará por necesidad a lo segundo.
¿Y que pasa con el dar?
No existe el concepto del dar antes que el de desear, tampoco existe el concepto de recibir antes del de desear. (cosa que en Sagitario, próximo signo, cambiará sustancialmente)
No hay dar por dar, no hay recibir por recibir. Siempre hay un deseo detrás, siempre hay una falta a llenar en toda acción deseante. El deseo siempre está antes: uno no da deseo, más bien uno desea dar. Pero estas cosas no se dicen, no se explicitan, incomodan como el tabú, y son confusas pero clarísimas y de muy constante presencia en la percepción de la Luna en Escorpio.
Yo lo veo pero no lo puedo decir, por lo tanto debo estar atento, no puedo sacarme las dudas, debo estar alerta... Y la sospecha será el rasgo característico de esta Luna.
Siempre hay un deseo detrás de todo, si me desean algo quieren de mi. Y si yo deseo, el otro sabrá que yo quiero algo de él. Debo camuflarme, debo subvertir la forma externa del deseo, tal vez deba dar algo para obtener eso que quiero pero no puedo decir.
El viaje de la Luna en Escorpio por el intrincado camino del deseo y lo humano es largo, difícil, y hasta por momentos doloroso, pero la sabiduría ganada en el transcurso no tiene precio.
domingo, 7 de diciembre de 2008
Haitian Love Songs
Four.
I never wanted to say goodbye
I'd throw myself to the sea
If god promised you're inside
We'd float to island paradise
And i'd become your bride
Nosotros no somos cigarrillos. Ni nicotina. No somos éxtasis, marihuana o heroína.
No somos estrellato ni paco. No somos ni televisión ni computadoras. No somos Internet. Ni ipods o MP3 o 4s. Nosotros no somos música, Rock an' Roll y menos canciones o guitarras, baterías, pianos... No somos comida, no somos plata, no somos oro. No somos sexo.
Nosotros dos no somos una adicción.
Somos soles, cielos, mares caribeños. Somos amor y recetas sanas, sin excesos, para cada uno de nosotros mismos.
Y eso es de lo que más me siento orgullosa(L).
I never wanted to say goodbye
I'd throw myself to the sea
If god promised you're inside
We'd float to island paradise
And i'd become your bride
Nosotros no somos cigarrillos. Ni nicotina. No somos éxtasis, marihuana o heroína.
No somos estrellato ni paco. No somos ni televisión ni computadoras. No somos Internet. Ni ipods o MP3 o 4s. Nosotros no somos música, Rock an' Roll y menos canciones o guitarras, baterías, pianos... No somos comida, no somos plata, no somos oro. No somos sexo.
Nosotros dos no somos una adicción.
Somos soles, cielos, mares caribeños. Somos amor y recetas sanas, sin excesos, para cada uno de nosotros mismos.
Y eso es de lo que más me siento orgullosa(L).
martes, 2 de diciembre de 2008
Disgusting
Me había olvidado de lo asqueroso que es comer papas fritas recalentadas.
Y más cuando son las 5:10 de la tarde.
Y más cuando son las 5:10 de la tarde.
Mundo mejor.
Si no fuese por vos y tu necesidad de hablar. Si no fuese por vos y esa habladuría que poseés. Esa de la cual alardeás. La usás como virtud, la convertís en defecto.
Gozás con contagiar tu sufrimiento.
Afirmás tus excentricidades. Orgullo de dolor. Te convierte especial.
No, no. Vos sos especial. Y te reís de lo ajeno.
Yo de vos no me río.
Yo por vos rezo.
*
Intentando otorgale su espacio a la escritura virtual que, pobre, la había dejado.
Más que nada, en realidad, por tinta y papel. Que es más terapéutico.
Cuando tenga más ocurrencias para la net, vuelvo.
Por momento, el resto de ideas explayadas en hojas son más importantes.
Gozás con contagiar tu sufrimiento.
Afirmás tus excentricidades. Orgullo de dolor. Te convierte especial.
No, no. Vos sos especial. Y te reís de lo ajeno.
Yo de vos no me río.
Yo por vos rezo.
*
Intentando otorgale su espacio a la escritura virtual que, pobre, la había dejado.
Más que nada, en realidad, por tinta y papel. Que es más terapéutico.
Cuando tenga más ocurrencias para la net, vuelvo.
Por momento, el resto de ideas explayadas en hojas son más importantes.
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